
Mi nombre es Eiri – soy finlandesa de nacimiento, española de corazón, ciudadana del mundo de alma… y china de nombre… o no del todo, pero…
Eiri es un nombre finlandés muy extraño (desde 1900 sólo se han registrado 62 personas con este nombre… me pusieron el nombre de mi madrina), así que cuando era más joven, me frustraba mucho que la gente siempre se equivocaba con mi nombre.
Cuando tenía poco más de 30 años, estaba en Lausana, Suiza, asistiendo a un curso de verano de francés y uno de mis compañeros de clase era un chico chino. Me preguntó si sabía qué significaba mi nombre en chino. Cuando dije que ni idea, lo anotó.
No existe la letra R en chino, por lo que se escribe como letra L. Cuando vi que EI significa AMOR y RI (LI) significa HERMOSA, todas mis frustraciones anteriores con respecto a mi nombre desaparecieron y desde entonces estoy enamorada de mi nombre único y lo atesoro: me hace quien soy. También es muy apropiado ya que el amor siempre ha sido, sigue siendo y siempre será la fuerza impulsora de mi vida y de todo lo que hago.

Cuando, después de graduarme del bachillerato, llegó el momento de decidir qué hacer con mi vida, estaba bastante perdida porque había tantas cosas diferentes que me interesaban. Como resultado, he hecho una gran variedad de cosas, como trabajar como cajera en un banco, telefonista (cuando todavía las había…), agente de viajes, secretaria, asistenta de equipo, asistenta personal, asistenta de RRHH, agente de atención al cliente… nombra un trabajo y probablemente lo he hecho. He trabajado para pequeñas empresas, empresas multinacionales, organizaciones humanitarias… y en Finlandia y en el extranjero. He disfrutado de la mayoría de mis trabajos, pero ninguno me parecía “aquél” que me apasionaría y que disfrutaría haciendo por el resto de mi vida.
En 2021 comencé a pensar en lo que realmente quería hacer, qué me haría feliz, qué sería tan divertido que ni siquiera lo sentiría como un trabajo. Siempre he sido bastante creativa y he hecho cosas un poco “fuera de lo común”, una manera que no todo el mundo entiende. Pero todos somos únicos y eso es lo que hace que el mundo sea un lugar muy interesante para vivir, así que vive y deja vivir sin herir a los demás.
Además de hacer algo que me hiciera feliz, quería hacer algo que me hiciera sentir que estaba haciendo algo que pudiera ayudar a los demás haciéndolos sentir bien y darles alegría. Reflexioné sobre qué habilidades tengo que podría utilizar para montar una pequeña empresa y qué intereses tengo que también podrían incluirse. Y finalmente obtuve mi respuesta…
Desde muy joven he cosido y tejido como lo hacía mi madre; cuando tenía veinte años, yo misma hacía la mayor parte de mi ropa. En otoño de 2021 comencé a tejer gorros de lana clásicos y los vendí a mis amig@s. Se convirtieron en un artículo de gran éxito, así que pensé que tal vez vender artículos tejidos a mano podría convertirse en la otra parte de mi futuro. La desventaja fue que los gorros de lana no son necesarios en verano, por lo que se necesitaban más ideas. Poco a poco, empezaron a surgir ideas en mi cabeza y siguen surgiendo… Asegúrate de no perderte nada nuevo y sígueme en Instagram en @orange_heart_healing_creations y visita mi tienda online.
También siempre me ha interesado el bienestar y los métodos de curación alternativos, pero no me había formado en ninguno de ellos hasta el otoño de 2021, cuando me formé para convertirme en practicante de Reiki. Actualmente doy terapia de Reiki para mujeres en Helsinki, Finlandia y de forma remota a todas las personas interesadas en cualquier parte del mundo.
Así de una pasión a una idea, a un tablero de visión y a una pequeña empresa… ¡nació Orange Heart Healing & Creations!

